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De por qué tengo que digitalizar mi negocio

En un futuro cada vez más próximo, habilitadores de la llamada Cuarta Revolución como Blockchain, Machine Learning, Cloud, Data Analytics, Big Data, Internet of Things (IoT)… se habrán integrado en el proceso productivo de cualquier empresa. Quien se resista al cambio, se quedará fuera del mercado. El camino hacia la transformación digital no es sólo cosa de las grandes. Afecta a todo el tejido empresarial, sea cual sea su tamaño, y urge, especialmente, entre los proveedores de compañías ya digitalizadas. En cuatro años, el 40% de las empresas no existirán tal y como las conocemos hoy. Lo dice un informe sobre la digitalización de Fujitsu, referido al mercado español.

Estas nuevas herramientas tecnológicas permitirán a las compañías ser más rápidas, eficientes y productivas. Y todo, con menores costes. Es la búsqueda de ser competitivos en un mundo globalizado, donde los países emergentes se están beneficiando de la deslocalización por su mano de obra barata. Otro dato, éste, de la patronal española CEOE, pero extrapolable: las pymes digitalizadas son un 10% más productivas, exportan el doble y duplican la creación de empleo respecto a las no digitalizadas.

Como se puede ver, esto de la transformación digital va mucho más allá de existir en internet y tuitear con los clientes. Va de interconectar cada proceso del negocio para que todos los datos (Big Data) que genera la empresa sean almacenados en la nube (Cloud). Aquí, un software avanzado (Data Analytics) los procesa y analiza arrojando respuestas que servirán para que usted tome mejores decisiones de negocio.

Pensemos, por ejemplo, que estamos preparando un pedido, pero no nos hemos damos cuenta de que no queda materia prima. Alguien no ha hecho su trabajo. Con un sistema digitalizado, la petición de más material se hubiera generado automáticamente y con tiempo para no tener que realizar un parón en la producción, retrasando la entrega de pedidos con el consiguiente riesgo de perder al cliente. Además de la capacidad de predicción, el análisis de los datos a través del Machine Learning facilitará identificar patrones de comportamiento, evitará fallos antes de que estos se produzcan o encontrará vías para reducir costes. Las oportunidades son enormes y abren la puerta a nuevos servicios, nuevos modelos de negocio.

Una empresa digitalizada y flexible desde el punto de vista laboral, atrae talento. De nuevo, da igual el tamaño. A las nuevas generaciones, léase millenials, no les interesa desarrollar su carrera profesional en una empresa si su trayectoria no va en paralelo a la transformación digital, por mucha solera que tenga. Buscan nuevas experiencias, poder desarrollar sus habilidades y adquirir otras, y todo, con flexibilidad, con posibilidades de trabajar desde cualquier lugar y con tiempo para su ocio o para conciliar. Si no lo encuentran, se irán por donde llegaron. Porque a los millenials no les asustan los cambios. Todo lo contrario. Y el sueldo, tampoco está entre sus prioridades. Ahora, en las entrevistas de trabajo lo primero que preguntan es por los días de vacaciones y el horario laboral. Y en eso, las empresas, también se tienen que adaptar.

De cara a los clientes, la digitalización también es crucial. El consumidor de hoy tiene que estar en el centro de cualquier estrategia empresarial. Es un consumidor que quiere SU pedido, y lo quiere para ayer. SU en mayúsculas porque lo quiere personalizado y en un tiempo récord. Para más inri, es un consumidor infiel, que se irá con el que tenga mejor relación calidad-precio y con plazos de entrega rápidos. Pues bien, para poder ofrecer esa flexibilidad extrema y enviar los productos de un día para otro, sin disparar los precios, hay que pasar por la transformación digital. Si, además, somos capaces de dar al cliente lo que busca, con una estrategia de marketing y comunicación muy cercana, entonces, tendremos posibilidades de fidelizarlo.

La suma de todas estas ventajas hará que la imagen de su empresa mejore en este competitivo mundo virtual. Así que, no veamos la transformación digital como una amenaza, sino como una oportunidad para ser más competitivos. El cambio, viene para quedarse.