petróleo en colombia

El petróleo se recupera y en Colombia sale el sol

El crecimiento del PIB real de Colombia se situó en el +3,1% en 2015 (uno de los más altos de Latinoamérica). En un país en el que el petróleo supone el 40% de las exportaciones, la caída de los precios del crudo ha tenido un fuerte impacto en la economía y ha reducido notablemente la tasa de crecimiento, que se espera del +1,8% en 2016. En 2017, el PIB volverá a crecer, aunque todavía por debajo del +3%, y lejos de la media de 2010-2014 de +4,8%.

La recesión de sus socios comerciales (Venezuela y Ecuador son ejemplos claros) afectó a sus ingresos por exportaciones, aunque se espera que empiecen a crecer este año. Además, las estimaciones sitúan la caída del déficit de cuenta corriente en el -4,9% del PIB en 2016.

A estos problemas hay que añadir la fuerte depreciación del peso colombiano, que perdió más de un -40% frente al dólar americano desde julio de 2014. Esta situación ha ejercido presiones en sectores basados en la importación y ha generado un aumento de la inflación, que se espera se sitúe por encima del objetivo del +3% a partir de 2017. El Banco Central reaccionó endureciendo la política monetaria entre septiembre de 2015 y julio de 2016. A pesar de unas condiciones de financiación locales y externas más restrictivas, la posibilidad de una crisis en la balanza de pegos es poco probable. Colombia ha implementado los amortiguadores financieros necesarios para evitar problemas de liquidez y financiación, y el nivel de reservas de divisas podría cubrir unos 11 meses de importaciones (comparados con los 7 meses de hace dos años).

Reforma fiscal

La caída de los precios del petróleo llevó a un importante deterioro de la balanza fiscal y externa. El déficit fiscal se dobló desde el -3,5% del PIB en 2015, lo que provocó recortes en el gasto público. El régimen fiscal de Colombia es más bajo que la media de la región. El nuevo marco fiscal busca aumentar la recaudación hasta los 7.000 millones de pesos colombianos en 2017 (0,8% del PIB) y los 26.000 millones en 2022 (+3,3% del PIB). El IVA pasará del 16% al 19%, y se producirá un aumento de la base imponible este enero. Los impuestos a las empresas se reducirán de forma gradual y alcanzarán el 32% en 2019.

 Fundamentos macroeconómicos resistentes y ambiente pro-empresarial

Colombia ha fortalecido sus fundamentos macroeconómicos desde principios de los 2000, gracias a la introducción de reformas sensatas en sus políticas macro. La creación de un objetivo de inflación, un tipo de cambio flexible, una norma de fiscalidad estructural, y una sólida regulación financiera, han respaldado el crecimiento y reducido la volatilidad macroeconómica.

Según el Índice de Facilidad para Hacer Negocios del Banco Mundial, Colombia se sitúa en el puesto 53 de 190 países, el segundo mejor entre las economías latinoamericanas. Algunos de sus puntos especialmente fuertes son: concesión de créditos, protección de los inversores y resolución de las insolvencias.