coche eléctrico

¿Qué significa el paso hacia el coche eléctrico para la industria del automóvil?

La movilidad está cambiando para transformarse en un concepto mucho más amplio, y los vehículos eléctricos (VEs), a veces conectados y potencialmente autónomos, son uno de los pilares de esta transformación. Este cambio tiene el potencial para alterar la industria automovilística, especialmente en Europa.

La capacidad de los países para adaptarse a la electrificación, conlleva importantes implicaciones que van a impactar en el sector en los próximos años.

Según un estudio reciente de Euler Hermes, el contexto de la electrificación supone grandes oportunidades, especialmente para los sectores de tecnología, consumo y energía, que podrían beneficiarse más que la industria automotriz. Sin embargo, las nuevas empresas emergentes capitalizarían las oportunidades, mientras que a los actores ya establecidos les tocará aprovechar el cambio de manera reactiva, es decir, transformar su negocio por pura necesidad.

En Europa, el gran mercado actual, asociado al automóvil convencional, irá desapareciendo de manera progresiva y, tendrá que compensarse con el rápido crecimiento de los volúmenes resultantes de un desarrollo económico más amplio en un mercado emergente.

Estos son los principales retos para la industria automovilística con la irrupción de los vehículos eléctricos:

Adaptación del hardware (el propio coche).

Esto afecta a toda la industria mundial. En un mundo donde la movilidad significa que los bienes y servicios llegan al consumidor, y no al revés, el automóvil puede perder algunos de sus atributos secundarios como símbolo de estatus, su utilidad estética, etc.

Los fabricantes de automóviles pueden ver una fuerte dicotomía entre un mercado de gran volumen, con márgenes muy bajos, unidos al hardware, y un mercado pequeño de gama alta, con márgenes elevados, accesible a muy pocos. La industria alemana puede conservar una ventaja competitiva en el segmento de gama alta y, de hecho, consolidar su posición, pero es posible que deba avanzar aún más en el mercado. Las asociaciones en China que permitan el acceso al mercado en volumen en términos favorables serán un factor diferenciador importante, un factor decisivo. Recientemente hemos visto a la industria alemana moverse de esa manera. Eso, por supuesto, afectará al país y luego a los perfiles de riesgo de las compañías en cuestión.

Necesidad de desplegar capital de manera subóptima

Esto podría referirse a la financiación de infraestructura en Europa, la propiedad de dichos activos, la propiedad de baterías y subsidios a los clientes, además de la evidente necesidad de que los fabricantes europeos de automóviles se pongan al día rápidamente. La industria automovilística europea tiene la potencia financiera requerida. Tiene que ser estratégica en cuanto al despliegue. Sin embargo, las presiones competitivas en el mercado pueden no dejar opción. Esperamos una dura competencia por nuevas oportunidades, como infraestructura y servicios auxiliares que se extienden entre los VEs, otros servicios en el ecosistema de movilidad y servicios auxiliares en interacción con los mercados energéticos.

Pérdida de control sobre el valor añadido, las cadenas de abastecimiento y las relaciones con el cliente

Las empresas necesitan participar en asociaciones intersectoriales para garantizar su futuro y completar su oferta. Puede haber ecosistemas en competencia que se ejecutan bajo diferentes modelos, como ocurre en el mundo del software con los sistemas Apple vs Microsoft. Los participantes, actuales o futuros, podrían tomar una decisión determinante al optar por uno u otro. La industria europea participará, pero hay dudas sobre si será un protagonista dominante en tales ecosistemas.