redes sociales para empresas

Dime qué tipo de empresa eres y te diré qué red social te interesa

Seguramente lo ha leído en más de una ocasión. Estar en internet no significa tener una web y un e-commerce. La competencia es ardua en el universo digital y para destacar hay que hacer ruido en las redes sociales. No en vano, la mayoría de los consumidores busca información online antes de comprar. Es más, para un 27% de los usuarios, que una marca tenga perfil en redes es sinónimo de confianza, según pone de manifiesto el recién publicado Estudio Anual de Redes Sociales de IAB Spain. El dato, aunque se refiere al mercado español, nos da una idea de lo importante que es estar activo allá donde está nuestro público objetivo. Si su actividad es como proveedor, tampoco hay que menospreciar a las redes sociales. Otra cifra, esta de EE.UU., indica que las empresas apenas dedican un 17% de su tiempo a conocer nuevos proveedores, tal y como señala el experto digital y director de Sartia, Alex López.

Es lo que se conoce como Social Selling, es decir, el uso de las redes sociales para vender, ya sea a través de B2C o B2B. Pero esta técnica está evolucionando al Digital Selling. Ya no se trata de que el community manager se dedique a dar el servicio de atención al cliente en Twitter, a mostrar los productos en Instagram o a hacer branding en Facebook. Ahora todos los departamentos de la empresa tienen que implicarse, más allá de marketing o comercial, lo que requiere diseñar un protocolo para compartir contenidos de la compañía y formar a la plantilla, porque no hay mejor embajador que los propios empleados, apunta Alex López.

Más datos que arrojan los expertos citados: el Social Selling puede incrementar las ventas en un 45% y la mitad de los usuarios declara que las redes sociales le influyen en su proceso de compra. Con este escenario, veamos cuáles son las características de las principales redes sociales para identificar las que puedan interesarnos, ya que no se trata de estar en todas.

Facebook

Para cualquier empresa dedicada al B2C que se dirija a público masivo es un must tener presencia en este escaparate de más de 2.000 millones de usuarios activos al mes. Aquí se está para hacer branding, para ganar visibilidad, con contenidos ligeros y amenos, rápidos de consumir, en formato vídeo, fotografía y textos cortos. Y ello es así, porque el que se conecta a Facebook lo hace por entretenimiento.

Youtube

Es el segundo buscador por detrás de Google, con 1.800 millones de usuarios. Es la red social de la viralidad. Si se tiene capacidad para producir vídeo, hágalo porque este formato está en alza. No se trata de vender el producto o servicio, sino de compartir conocimiento, experiencias, contenidos relacionados con el negocio y que aporten valor añadido al usuario.

Instagram

Esta red social que en Latinoamérica tiene un fuerte recorrido, en España ha crecido de forma vertiginosa en el último año, especialmente entre la generación Z. A nivel mundial cuenta ya con 800 millones de usuarios, y creciendo. Porque una imagen vale más que mil palabras, es el sitio idóneo para mostrar nuestros productos. Aunque no permite enlazar contenidos, es también muy útil como imagen de marca.

Pinterest

Hubo un tiempo que pareció que iba a llevarse el gato al agua en cuanto a imagen, pero esta red social es cada vez menos masiva, aunque más segmentada. Y ahí radica su gran atractivo. Está focalizada en el público femenino, que busca en Pinterest el DIY.

Linkedin

Es la red profesional B2B por antonomasia. Aquí lo que hay que vender es el expertise. Es recomendable seleccionar a directivos de la empresa para que compartan conocimiento, para que se les identifique como expertos, porque se cree más a una persona que a un logo, aconseja Alberto Chinchilla, fundador de la consultora Be Shared y profesor de la escuela digital Inesdi. De este modo, cuando alguien necesite un servicio o producto, irá a buscar a aquella empresa con mayor expertise. En definitiva, es una plataforma para generar oportunidades de negocio.

Twitter

Al contrario que Instagram, esta red social va perdiendo poco a poco  adeptos, aunque no hay que desmerecer sus 330 millones de usuarios. A través de su timeline uno puede conocer tendencias de los consumidores, detectar necesidades, encontrar potenciales clientes, testar qué opinan de uno… También es útil para identificarnos como expertos y es crucial para comunicarse con los clientes.

Snapchat

Si el target está en la generación Z, esta es la red social en la que hay que posicionarse. Estos usuarios son consumidores natos de fotos, vídeos, todo con un tono desenfadado, atrevido. Este público está ávido de ver cosas nuevas y no rechaza la publicidad, pero hay que ser creativo para destacar.

Google +

La red social del buscador, que según qué país tiene mayor o menor atractivo, es interesante para posicionarse en Google. Su algoritmo prioriza aquellos contenidos que se publican en esta plataforma.

En resumen, si su negocio es B2C: Facebook, Instagram y Twitter; B2B, Linkedin y Twitter. Moda, deporte, automoción, alimentación… si el negocio se vende con la vista, Instagram o Pinterest. En cambio, si la actividad es industrial, Linkedin y Twitter son las más apropiadas.

Una vez identificadas, hay que adaptar los mensajes a cada red. No es lo mismo escribir 280 caracteres, que seleccionar una foto impactante. Los textos tienen que aportar valor y aterrizar en la web corporativa. No hay que hablar de todo, que eso confunde. Tampoco hay que volverse loco y publicar constantemente. Habrá días para escribir, días para escuchar y días para contactar. En opinión de Alex López, uno empieza a estar en la mente del público si le ven seis veces en redes sociales aportando valor. Conclusión, no queda otra que interiorizar las redes sociales como parte del negocio.